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Literatura

El libro impreso más antiguo del mundo

Por Antonio Puente Mayor 28 de octubre de 2026 6 min de lectura
British Library, The Diamond Sutra (frontispicio y texto de la edición impresa, 868 d. C.). Colección de la British Library, Londres. Wikimedia Commons

‘El Sutra del diamante’, una obra milenaria que revolucionó la historia de la impresión y anticipó la difusión masiva del conocimiento

El libro impreso más antiguo del mundo que se conserva completo y tiene una fecha conocida es El Sutra del diamante, una obra budista reproducida en China en el año 868. Este rollo histórico constituye un testimonio excepcional del desarrollo de la impresión mediante bloques de madera muchos siglos antes de Gutenberg.

Este peculiar trabajo, una versión traducida al chino de un antiguo Sutra vinculado directamente con las enseñanzas de Buda, se inscribe en un pergamino de dimensiones notables. Sin embargo, lo más asombroso radica en su historia: a pesar de contar con miles de años de antigüedad, ha permanecido oculto durante nueve siglos.

El texto, que al igual que numerosos sutras se inicia con la emblemática expresión «Así he oído», arranca con el personaje de Gautama Buda, quien acaba de culminar su rutina diaria de recolección de ofrendas alimenticias. Justo cuando se dispone a descansar, Subhuti, uno de los monjes más experimentados, se adelanta y le plantea una pregunta. A partir de ese momento se despliega un diálogo extenso, caracterizado por su enfoque en la naturaleza de la percepción.

¿Es realmente El Sutra del Diamante el ejemplar impreso más longevo que existe?

Al menos es el más antiguo de cuantos se conocen. Y es que la documentación pretérita es limitada, pero las páginas de este ejemplar revelan que se trata de la traducción al chino de un sutra —texto escrito en el que se exponen enseñanzas y preceptos relativos a la realización espiritual—, cuya redacción se data en torno al año 400, y que fue impreso el 11 de mayo de 868, mucho antes de la invención de la imprenta por Gutenberg (1440). En consecuencia, mientras la búsqueda de ejemplares más antiguos puede resultar interminable, El Sutra del Diamante se erige como el libro impreso más arcaico del planeta, con una asombrosa antigüedad de 1156 años.

Un tesoro desaparecido

Más allá de la fecha de su impresión, la obra llama la atención por haber estado desaparecida durante un extenso periodo: nada menos que nueve siglos. La razón es que El Sutra del Diamante fue ocultado en el año 1000, junto a otros 40.000 libros, en las cuevas de Mogao, China, perdiéndose su rastro completamente.

A pesar del celo con el que fue escondido, el arqueólogo Marc Aurel Stein logró descubrir este tesoro en 1907 en un lugar conocido como Cueva de los Diez Mil Budas, que se haya próximo a la ciudad de Dunhuang, en la provincia china de Gansu, en plena Ruta de la Seda.

Nacido en 1862 en Budapest, Aurel Stein fue, además de arqueólogo, geógrafo, etnógrafo, lingüista y sinólogo, explorador del Asia Central, y tomó parte en tres expediciones arqueológicas exitosas y una fallida al Turquestán; si bien su mayor descubrimiento fue el mencionado tesoro arqueológico.

Marc Aurel Stein, The Mogao Caves in 1907 (fotografía, 1907). Wikimedia Commons. Dominio público.

Unas grutas repletas de historia

De acuerdo con la leyenda local, que data del año 366 d.C., un monje budista llamado Lo-tsun (o Le Zun) experimentó una visión extraordinaria. Al observar los destellos de los rayos de sol que danzaban como bengalas sobre la pared de arenisca de un acantilado, vio miles de Budas. Esto le movió a convencer a un próspero peregrino de la Ruta de la Seda para que fundara el primer templo de una serie en la región.

Desde el siglo IV hasta el XIV, los monjes budistas de Dunhuang reunieron documentos escritos provenientes del oeste, lo que, sumado a la magia del enclave, atrajo a numerosos peregrinos que fueron dejando su huella en forma de murales dentro de las cuevas. Estos murales, que abarcan una asombrosa superficie de 42,000 m², contienen más de 2.500 esculturas pintadas. Sin embargo, en el siglo XIV, las grutas fueron abandonadas.

En la actualidad, la Cueva de los Diez Mil Budas está considerada la gruta budista más célebre de toda China, formando, junto con Longmen y Yungang, el grupo más renombrado de sitios monumentales antiguos en el país. Los murales, construidos desde la dinastía Wei del Norte, son en apariencia simple, aunque fuertemente influenciada por la estética india. A medida que avanzan las dinastías, desde la Sui hasta la Tang y la Song, los murales evolucionan en estilo y detalle, mostrando la riqueza y complejidad de la tradición budista a lo largo de los siglos.

El descubrimiento

Los monjes budistas, que abrazaban la austeridad en su búsqueda de la iluminación, encontraban en estas cuevas remotas un refugio propicio. Las pinturas no solo facilitaban la meditación, sino que también servían como representación visual de la búsqueda de la perfección y como herramientas para compartir las creencias e historias budistas con la población china.

A principios del siglo XX, Wang Yuanlu, un taoísta chino, se autoproclamó guardián de algunos de los templos de Mogao. Durante este periodo, descubrió una valiosa colección de manuscritos. La noticia atrajo a expedicionarios occidentales, entre ellos AurelStein y Paul Pelliot, interesados en los manuscritos. Wang inició un ambicioso proyecto de reconstrucción de algunos de los templos, solicitando donaciones a ciudades cercanas y a exploradores entusiastas por el descubrimiento.

La Cueva 17, renombrada como la ‘Cueva de la Biblioteca’ tras su descubrimiento por Wang Yuanlu, se sitúa junto a la entrada de la Cueva 16 y originalmente sirvió como un memorial para el monje local Hongbian, quien falleció en el año 862. Hongbian pertenecía a una próspera familia y se especula que la Cueva de la Biblioteca podría haber sido su refugio. En origen, la gruta albergaba su estatua, la cual fue trasladada a otro recinto cuando esta se utilizó para custodiar manuscritos, algunos de los cuales llevan el sello distintivo de Hongbian.

Aurel Stein, Dunhuang Cave 16 (fotografía de la cueva 16 y los manuscritos apilados junto a la entrada de la cueva 17, conocida como la Cueva de la Biblioteca, 1907). Wikimedia Commons. Dominio público.

El Sutra del Diamante

Al explorar la Cueva de la Biblioteca, se descubrió una asombrosa cantidad de documentos que datan desde los años 406 hasta el 1002, dispuestos en apretadas capas de fajos de pergaminos. Además de estos—1.100 en total—, se hallaron más de 15.000 libros de papel y textos más breves, incluyendo una oración penitencial hebrea (selichah).

Dentro del budismo, los sutras son colecciones de aforismos organizados en forma de manuales, especialmente comunes en la tradición Mahayana, predominante en China, Corea y Japón. Se atribuye a los sutras Mahayana el estatus de discursos directamente dictados por Buda, y El Sutra del Diamante no es una excepción. Según la descripción del protagonista, este sutra se caracteriza por ser «una enseñanza fuerte y afilada como un diamante que corta a través de los malos juicios y la ilusión», estando compuesta por alrededor de 6.000 palabras.

Para saber más:

  • Osho. El sutra del diamante. Traducción de Esperanza Moriones. Editorial Kairós. 2022
  • Calle, Ramiro (ed.). Sutras de la atención y del diamante. Editorial EDAF, colección Arca de Sabiduría, 2026.
  • Febvre, Lucien y Henri-Jean Martin. La aparición del libro. Fondo de Cultura Económica. 2005.

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